A mi pequeño cielo estrellado 🌌

Estar contigo es como un juego divertido, frágil, bonito, dulce y real, donde tomar caminos nuevos por los que nunca te habías imaginado que pasarías te enriquece y te alarga la aventura irreal que resultó ser lo más real que existe. Y es irónico porque la realidad parece no serlo si no estás. Si no estamos y somos. Se torna gris y espesa, quema y duele. Te silencia y te oprime el corazón mientras te llueve por las mejillas. Al menos eso siento cuando sueño que nuestra realidad se esfuma, y mientras salto y grito para que vuelva se dispersa y se hace añicos. Paso de brillar y vivir a oscurecerme y dormir, sin ti. Y no quiero. No. Te extraño como si no fueses a volver nunca cada vez que te pierdo soñando. Y pienso en qué será de ti, sin mí; y en mí, sin ti. Me siento porcelana rota sin tu voz, que resuena en los recuerdos que me inundan los ojos al despertar. Es ahí cuando averiguo que no quiero eso.
No. Jamás. Porque te necesito, no para aprender, crecer o reír, que sin duda sí; sino para vivir y morir, para ser reales y extraterrestres. Fuera de aquí, nosotros, volando por los anillos de Saturno y hablando con las estrellas.
Te necesito para ser yo, porque lo soy todo contigo; puedo, puedo, puedo. Siento, sé, miro, descifro; contigo, conmigo. Y lo mismo tú, conmigo; completándote.
Adoro saber cuán cómodas son las auroras boreales y las cosas que susurran cuando nos damos las almas; o las manos. Sin nadie más, sin otro ser más, sin otra voz, otro corazón, otros ojos marcianos. Sin. Pero con. Sólo contigo, y tu infinidad de brillantes y luces, colores, sonidos, olores o momentos; tus cruces, rayos, aullidos y diablos. Tú. Me entiendes, lo sé, y adoro saberlo, que puedo escribir tal y como mi mano quiere y baila, porque ella lo sabe también; lo sabe. Lo eres. Lo sabes, seguro, y lo adoro; te adoro, ¿lo sabías? Seguro que sí.
Lo sabes.

     Te adoro. Y lo sabías.

        Te a. Y también esto.

              Lo eres. A.

                   Anxo, y mi amor.

¿Lo sabías? ...
Somos Ángeles.

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